Sulieta no, silueta, eso es lo que a veces engaña.
Engañan los reflejos aturdidos de realidad que solo quieren jugar, porque ¿para que imitar?
Engañan los reflejos de los espejos clavados detrás de los ojos, y digo detrás porque es el único modo de jugar con la realidad; "la tomas y luego la vomitas" decía uno de ellos algún día.
El exterior se engaña, también se engaña el interior, pues son espejos de interrogatorio, solo que ninguna de las dos partes lo sabe. El exterior cree que es el quien regresa, y el interior cree que sale de la manera más natural, obvia, no sabe aun que es una simple marioneta haciendo parte de uno de los juegos más macabros jamas creados.
Así de macabros son los ojos...que aún no la pueden ver, por que ella no los puede ver.
"Señor, lo tenemos todo bajo control"...dijo la señorita con quien soñaba en uno de sus poco e interrupidos sueños de esas noches de sabanas enrolladas. El solo quería creerlo.
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