Las gotas caen, que conveniente.
Eso suele suceder, cuando llueve y esas cosas...
Lo que no debería suceder es que todo de pronto tenga un sabor diferente, un olor diferente, un color diferente, un sonido diferente, una realidad diferente, hasta una diferencia diferente... y el problema no está en la diferencia, sino en la maldita similitud, que no es diferente.
Ese, ni siquiera parecido, esa alineación perfecta no-diferente, pero tan angustiante como la idea de las líneas paralelas que por más que avancen acompañadas hasta el infinito, jamás se lograran juntar. Aún no he concluido quien no quiere que eso suceda, si la línea izquierda o la derecha. Por obvias razones tiendo a pensar que es la derecha.
Es eso
lo que me detiene
lo que me irrita
lo que me confunde
lo que me inhabilita
lo que me corrompe
lo que me frustra (ante todo)
lo que me anula
lo que me tacha
lo que me "raya"
...y a pesar de saber lo que se, a pesar de estar familiarizado con la alquimia de mis movimientos mentales, no logro controlarlo.
Y es entonces cuando me "envideo".